Y en lugar de sentirme atraída hacia ti, me dio un vértigo del mal, mi estómago se sacudió en mil arcadas y el olor fétido de la traición me mareaba. El ácido corrosivo de la venganza dio nacimiento a mis ansias deseosas de apuñalarte. Traté de despertarte de la inconsciencia con un beso suave y candoroso, al que respondiste con una sonrisa de reconocimiento tan linda, luego una sarta de reproches premenstruales y culminaste con un retorno a la insumisión. No logré salvarte de la manta gruesa de locura con que te cubriste tantas horas inmóviles.
Mostrando entradas con la etiqueta Y-nonsense. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Y-nonsense. Mostrar todas las entradas
miércoles, 10 de agosto de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
A que...
Entré al hospital y una enfermera me ordenó que llenara una forma. La llené. Me dijo que me atenderían para el mes que entra, le expliqué que me urgía. No había manera. Fui a otro hospital, encontré a dos doctores, les hablé de mi situación y respondieron que todos en esa sala estaban enfermos y todos querían curarse ya. Uno de ellos gritó, alguien atienda a la señora. No es a mí, es a mi hijo. Un camillero me acompañó a sacarlo del coche, encontramos al niño como si fuera un trapo. Él lo volteó y lo soltó: "Argghh!, ¡señora!"
sábado, 2 de abril de 2011
No voy a inventar algo
Lo único que se me ocurrió decir: ¿Tú eres Óscar el guapo? Últimamente he tenido muchas carcajadas. Espero no haber sido tan estúpida. No haber dicho barbaridades de lengua pastosa y pensamientos removidos desde el inconsciente por una pala etílica. Lo bueno es que me gusta dar vueltas, me siento libre y me siento estrella y me siento niña y trompo. Estar así es simple y divertido. Es un JA, espontáneo y así, con mayúsculas. Es un JA seguido y clonado hasta el infinito. Me gusta como huele. Aunque sea mi memoria un queso con hoyos.
Etiquetas:
alchol,
chicos,
intimidad descuidada,
Y-nonsense
viernes, 11 de marzo de 2011
¿Qué dark-tocada empieza a las 7?
Me pinté la boca y las uñas de negro. Usé mi pantalón de piel sintética y mi blusa de encaje. Mi cabello eran picos. Mi hermano se bañó y tomó prestada la capa de lluvia de mi padre, a pesar de los 34 grados nublados. Cuando llegamos al lugar, eran 10 a las 7. Se suponía que empezaría en punto, pero no había nadie. Yo tenía el boleto no. 1 y mi hermano el no.2. Fuimos a dar una vuelta para hacer tiempo y en una jardinera encontramos a un tipo que hizo una expresión de sorpresa, como si fuéramos viejos amigos. Nos dijo que iban a venir Scorpions y Craddle of Filth al Estadio Revolución. Caí por una sexta de minuto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)