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domingo, 6 de mayo de 2012
Luna, llena mi alma de cumbia
Mi mamá me había dicho que este fin de semana la luna estaría preciosa. Me acordé, pero no quise salir a la terraza. Me encerré en mi cuarto, en mis películas. Mi mente estaba durmiéndose tranquila. Mis ojos pesados. Dejé la lap a un lado y me rendí. Me cobijé. En un momento sentí mucha luz en mi cara. Abrí los ojos y vi de lleno a la luna. Estaba ahí en mi ventana. Alumbraba todo. Redonda y clara. Venía a visitarme. La vi y me dormí otra vez. No me acuerdo si le pedí perdón. Ahorita creo que debí hablar con ella y pedirle ciertos favores.
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miércoles, 25 de enero de 2012
Mi papá soñó que Silvio Rodríguez era su amigo
Fue muy chido. Le preguntaba sobre la revolución cubana.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Celebra la vida
En un semi-sueño, o comúnmente llamado duermevela, había un rancho con un montón de perros, la mayoría recogidos de las calles. En la mañana, un costal entero de croquetas se vaciaba y todos los perros comían. Luego andaban por ahí, sueltos, entre los árboles recién plantados y regados. La barda perimetral no estaba pintada, podías ver tú los blocks unidos por capas de cemento. Pero los perros, estoy segura, eran muy felices. Mi papá también.
lunes, 29 de agosto de 2011
Dormir es como pequeñas muertes
No sé quién lo dijo, pero es cierto. Cuando duermo el mundo cambia. Es algo que no puedo controlar, mis ojos se cierran y me abandono suave a la oscuridad y a la nada, a desaparecer para todos. Después sueño contigo o con locuras que podrían ser verdaderas si yo quisiera. Despierto y todavía no amanece. Cuando regreso por el pasillo, de reojo, veo a la fallecida hermana de la viejecita. Sé que está ahí. Se ha materializado para que yo pueda percibirla. ¿Por qué no está abrazando el tierno sueño de la muerte?
martes, 17 de mayo de 2011
Mi cerebro se quema!
Ahora escribo rápidamente estas líneas sólo para dejar una huella de por qué me pasa lo que pasará. Estoy trabajando mucho, me interesa todo, quiero aprender, leer, conocer, platicar, tengo ganas de vivir y de mejorar y si para eso tengo qué leer mil, hacer mil conferencias, navegar en cientos de páginas, dialogar con infinidad de personas, lo haré, aunque de ello dependa por entero mi precaria salud mental de chica socialmente pero por decisión propia excluida.
jueves, 24 de marzo de 2011
No todo lo que escriben es verdad
La tos que pone Charles Dickens en sus personjes pobres es verdad. La tos que mata. La sangre escupida sobre el pañuelo bordado. Ahora la que me dio a mí también lo es. Aunque no es tan severa. Más severa es la vergüenza que sienten los adolescentes cuando alguno de sus padres les encuentran en sendas actividades onanistas. A mí también me ha dado ese tipo de vergüenza, sólo que no recuerdo si fue un sueño o fue verdad. Espero que no haya sido parte de mí. Que haya sido nada más el recuerdo de una pesadilla maquinada por el subconsciente de Dickens.
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lunes, 6 de septiembre de 2010
Hoy: las expectativas
Este post está bien de hueva. Lo escribo porque es la disciplina. Digo, tenía más ganas de escribir hace una hora y media, pero me he retrasado y ahora tengo hueva. Lo único que tengo que decir es: que estaría bien chido que tu lengua fuera de metro y medio. Hazme un taquito de lengua. Y un abrazo colectivo bien rocker. Así hardcore bien mal rollo. Tope en el piso con tu cabeza. Sanguasa, ¡sí! Golpe, golpe, moretón, ¡sanguasa! Un poco de vidrios. No sé por qué, pero creo que este post se está haciendo bien sadomasoca, de hueva masoca. Dos y fin.
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domingo, 29 de agosto de 2010
De lo que me gustaría en un sueño
Que tuviera música. Que fuera en blanco y negro. Y luego que estés tú y no un amigo tuyo. Caminamos y caminamos. El pasto es gris. Las nubes son blanquitas y grisecitas. No sé si el día es nublado o si está anocheciendo. Podemos seguir caminando o detenernos y caer. Subirnos a una bici para tropezar con la banqueta. Y antes de tocar el piso (con el brazo extendido, la manita raspada en potencia) despertar, contemplar que estamos solos, en nuestras camas cada uno, cobijados y alterados. Cierro los ojos. Pienso que me gustaría volver a dormir. Un sueño estaría bien, uno donde el despertador suena con esa canción que me da miedo... We've only just begun.
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